De ahora en adelante cuando alguién hable de atraco deportivo tendrá que ver si se asemeja con el espeluznante espectáculo que vivimos antes de ayer en el partido de futbol sala entre España y Rusia.
Me gustaría saber en que estaban pensando realmente los árbitros cuando decidieron anular el penalti a Javi Rodriguez porque por más que lo intento, me resulta imposible argumentar tal decisión sin pensar que estaban comprados.
Podría pensar que es un despiste y estaban mirando a la grada a una tia cachonda que pasaba por allí, o que están ciegos o que la jugada fue muy rápida. Pero todas esas probabilidades se esfuman cuando tienen la posibilidad de ver la repetición en los marcadores.
Así que simple y llanamente estamos hablando de tongo,trampa, amaño o cualquier otro sinónimo. Lo que no tengo ya tan claro es si es algo personal de los árbitros o si la propia UEFA está involucrada y quería que España quedase fuera si o si. Esta última posibilidad me la ha sugerido una amiga fanática del fútbol sala y no me parece en absoluto descabellada.
Lo cierto es que esa actitud es muy típica de la FIFA y UEFA y también del baboso de Villar. Me gustaría no vincular las injusticias arbitrales a la labor de la federación en España pero me resulta imposible si tenemos en cuenta que el “hombre furbol” es amiguete de Platini and company.
Lo que quiero decir con esto es que cada vez lo veo todo más claro. Amaños, estafas, apuestas, intereses, creo que de alguna manera está todo interelacionado. Hay demasiados intereses económicos en juego como para no pensar que el deporte en general no está limpio.Y más si existen dirigentes como los actuales.
Es triste sin embargo que pase esto justamente con el fútbol sala, el deporte con más practicantes en España pero que sin embargo no tiene la misma proporción de seguidores. Un deporte eclipsado opr su hermano mayor, el fútbol, pero que sin embargo ha dado inumerables éxitos a la selección española. Es quizá el único deporte en el que España reina con mano de hierro.
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Pues sí, dominamo con mano de hierro y quizá por eso moleste tanto. Los ganadores, en general, hacen gracia hasta que cansan porque terminan generando envidias. Supongo que en la UEFA estarán hasta el gorro de que España gane un europeo sí y otro también en fútbol sala porque si no me resulta totalmente inconcebible lo que ocurrió antes de ayer en Hungría. Es una charlotada mayúscula.
Un saludo.
Una broma muy pesada y un escándalo de proporciones gigantescas. O se toman medidas serias o el fútbol sala perderá toda credibilidad.
Como Carlos me ha definido como fanática del fútbol sala voy a dejar mi opinión. Es cierto que me gusta el fútbol sala, lo practiqué con ficha federada en su día y ahora me entretengo haciendo fotos de los partidos allá donde pueda ir y con grandes amigos dentro de este deporte.
Antes de poneros como me sentí el martes quiero que sepáis que viví desde dentro las semifinales y la final del europeo de Oporto, donde España se hizo con su quinto entorchado. Yo estaba allí haciendo fotos de los encuentros. Me di cuenta que estos grandes eventos son “políticamente correctos”. Muchos invitados para ver los grandes partidos y casi todos ellos no son seguidores de este deporte, empezando por aquel del que dependemos en España que ni siquiera se sabe las reglas. Pero bueno todo esto no me sorprende porque en cualquier deporte esto es así.
Dejando a un lado todo esto, el martes me sentí indignada. Todavía no entiendo como tres árbitros y un mesa, además del delegado de UEFA no vieran el gol, ese es su trabajo. Esto es un robo y una falta de respeto a una de las selecciones más laureadas de la historia. Ahora si que UEFA puede elevar bien alto su eslogan de “Fair play” y “Respect”.
¿Cómo hubieran parado a esos jugadores si en esa tanda de penaltis ridícula son eliminados? Yo prefiero no pensarlo.
Menos mal que a estos brillantes árbitros los han expulsado de la competición y que no les van a dejar pitar más grandes eventos. Por lo menos se ha hecho un poco de justicia, aunque UEFA en su web no quiera hacer referencia a nada de lo acontecido.