“No se fracasa hasta que no se deja de intentar” Esta es la frase que nos dejó Florence Griffin. En mi caso, todavía no lo he intentando así que podríamos decir que no he fracasado. Yo quiero correr una maratón. O como mínimo quiero fracasar en el intento, es decir, dejar de intentarlo. Esa es una de mis ilusiones, sobre todo por lo que representa, vencer a la lógica.
Porque ser capaz de completar una distancia de 42.125 kilometros es algo fuera de lo común, y es un esfuerzo que el cuerpo apenas puede soportar.Es cierto que hay mucha gente que corre habitualmente y son bastantes los que han completando una maratón, pero también es cierto que todos coinciden en reconocer que correr una maratón es especial.
Y lo es, porque incluso gente muy preparada se ha visto incapaz de finalizar la carrera a falta de “solamente 10 kilometros”. Es lo que se denomina el muro, un momento en el que se produce una batalla a muerte entre el cuerpo y la mente. El primero no puede mas y tras unos 30 kilometros está al límite de sus fuerzas (no es una distancia fija, depende de cada uno) Y la mente, aunque recibe mensajes negativos del cuerpo ya sabemos que está por encima de éste y en teoría es capaz de mucho más. Pero normalmente siempre surge un momento que puede durar segundos o muchos minutos en los que uno se pregunta que necesidad tiene de seguir sufriendo. Es cuando se empieza a repetir interiormente aquello de no puedo mas, no puedo seguir. Inmediatamente empiezan a flaquear las fuerzas, las piernas apenas soportan el peso de nuestros cuerpos y la mente comienza a decantarse por la opción más fácil pero también más lógica, rendirse. Y claro es, cuanto mas te lo repites mas probabilidades tienes de derrumbarte. Y llega un momento en que el paso es tan lento que es más fácil quedarse parado que seguir.
Pero muchas veces ocurre lo ilógico y de repente las piernas empiezan a recuperar la cadencia, los pulmones reciben más oxígeno, y el corredor se mueve casi como si acabse de empezar la carrera. Previamente a esta reacción, nuestro cuerpo ha perdido la batalla y la mente ha decidido no cuestionarse el porque y como se va a acabar la carrera. Ha escogido el camino más difícil pero el más placentero a largo plazo. En este duro momento uno piensa: si he llegado hasta aquí tengo que acabar, o ya no queda nada, o simplemente no piensa. Y es entonces cuando vemos a los corredores con la mirada fija en un objetivo y seguramente con la mente en blanco. Casi sin pestañear, su mente se ha propuesto acabar la carrera y para ello ignorar los mensajes del cuerpo y luchar contra los pensamientos negativos.
Yo nunca he corrido una maratón ni tampoco una media maratón pero estas sensaciones se repiten invariablemente en cada corredor independientemente de la distancia recorrida. Porque para el que nunca ha corrido ni 5 kilometros también existe un muro. Quizá a los 3 o a los 4 su cuerpo emitirá mensajes de cansancio, y así gradualmente.
Así que puedo decir sin miedo que yo también he sufrido el momento muro, y puedo añadir también que lo he superado con éxito casi siempre. Ahora bien, hay muros más altos que otros, y seguro que el muro de las maratones estará tan alto que apenas permitirá ver el otro lado.
Sigo pensando que algún día correré un maratón, y aunque cada vez resulta más difícil evitar las lesiones. sacar tiempo y ganas para el entrenamiento creo que es una etapa necesaria para probarme a mi mismo. En todo caso, aunque no llegue a correr una maratón se que en el día a día todos nos enfrentamos con nuestros pequeños muros. Momentos en los que el cuerpo y también la propia mente nos emiten mensajes negativos y desalentadores. Y son estas batallas internas las que determinan nuestro éxito o fracaso.
Quien sabe si alguna vez me veré enfrente del terrible muro, pero si ocurre tened muy claro que lo miraré de cara, sin miedo y con esperanza. El resto, aún no está escrito.
Popularity: 4% [?]

Muy ilustrativo este comentario sobre el muro. En realidad viene a decir que con esfuerzo y constancia se pueden conseguir los objetivos que uno se proponga. La vida es como correr muchos maratones y solamente ser consciente de esto, ayuda a finalizarlos. Eso sí hay algunos que es mejor no finalizarlos porque no se tendrían que haber empezado. Saber cuales son es lo mas difícil.
Acaba de terminar la marathon de Montréal, y al igual que tu siento un deseo enorme de participar en una competencia similar, ya he corrido 15 km y he vencido al “muro”. Estoy convencido que si se puede, es solo disciplina y coraje.
Pues ahi vamos.Yo corri ayer 10 km, y también venci al muro, es cuestión de empezar.Ya queda menos la maratón.ANIMO!
El running como estilo de vida | Que Viva El Deporte // sep 16, 2009 at 6:38
[...] algunos meses publicaba un artículo referido al famoso muro que se produce cuando corres.Hoy me gustaría hablaros de como correr puede convertirse en una forma de [...]
“El Muro”: una batalla a muerte entre el cuerpo y la mente | Mundorunner // nov 3, 2010 at 15:47
[...] sportlife.es, quevivaeldeporte.com, maraton.es [...]
Me encanta la nota, todo lo que dice es muy interesante, y es algo con lo que me siento identificada; si bien yo no he corrido maraton completa aun, pero si la media maraton, se que la mente es la parte mas poderosa de nuestro cuerpo y la que nos va a controlar cuando no tengamos mas energias, aun asi si todavia tenemos alguna de resto. Lo del muro de la maraton de 42km me genera un cierto respeto a correr dicha carrera, ya que pensar en el sufrimiento del que se habla tanto al km 30 me genera sensaciones muy desagradables, pero yo considero que con un buen entrenamiento, acompañado de la alimentacion correspondiente y un trabajo psicologico mientras se esta corriendo, alcanza para superar esos obstaculos a la hora de pisar mas fuerte. Tambien creo que ese sufrimiento se produce en carreras mas cortas, quizas por ir mas rapido de lo que da el cuerpo o por no haber corrido esa cantidad de kms previamente, pero muchas veces he pasado por esa situacion de que mi mente me diga que pare, que no puedo mas, que no tiene ningun sentido seguir sufriendo, pero si la cabeza tambien esta bien entrenada, uno sigue adelante, y puedo asegurar que esa voz que nos tira para abajo y nos quiere hacer abandonar se va escuchando tan bajo que en un momento se deja de escuchar y se empieza a visualizar la meta.
Muchas gracias Maria. Sin duda la mente es infinitamente más fuerte que el cuerpo. Eso explica que haya gente capaz de hacer las ultramaratones, algo sencillamente imposible. Y los ironman. Todo es cuestión como dices de entrenamiento, alimentaicón, cuidado, pero sobre todo de ese factor mental que hace que uno se sienta casi inmortal. Te digo más, ese sufrimiento quien lo tiene en realidad lo disfruta. Es un sufrimiento placentero incluso porque sabes que estás conociendo tus límites.
Yo después de un tiempo he vuelto a correr, empezando muy poco a poco. Estoy convencido de poder lograr una maratón pero no tengo claro que me compense. El dolor de las rodillas es demasiado fuerte y correr no es lo mejor. Envidio a los que la pueden afrontar sin esas dolencias constantes aunque siempre hay otras ocasionales.
A ver si para el 2012 logro mitigar el dolor, y aspirar a una media maratón como primera. Mucho ánimo con tus objetivos!!!!!